5 claves para salir del bloqueo laboral

Hay momentos en nuestras vidas en los que nos sentimos bloqueados y no sabemos para dónde tirar ni que camino escoger. También nos ocurre en el terreno laboral. Son momentos que nos ponen a prueba, que nos sirven para conocernos, para saber qué tipo de personas somos y si realmente estamos preparadas para salir de una especie de espiral que parece no tener fin, como es  el bloqueo laboral.

Hoy día se habla mucho del concepto de resiliencia. Probablemente lo hayas escuchado más de una vez y quizás no sabes ni lo que significa esa palabreja. La definición según la RAE es:

Capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas”.

Seguro que si te paras a pensar, ya has pasado por más de un período de resiliencia y ni te has dado cuenta. Cada persona vive  esa situación límite de forma diferente. Sé que no es fácil. Resulta todo un desafío, un derroche de optimismo y un gran esfuerzo, pero se consigue. Puedes salir del bloqueo laboral en el que estás inmerso y continuar tu camino.

Salir del bloqueo laboral

Y ahora vienen las preguntas poderosas: ¿Cómo lo hago? Y ¿Por dónde empiezo? Pues como todo en la vida, empezando por el principio y currando mucho.

5 claves para salir del bloqueo laboral

1. En primer lugar tienes que localizar donde se encuentra tu bloqueo, qué es lo que te impide salir hacia adelante y te hace sentir como esa pescadilla que se muerde la cola todo el rato. Para ello tienes que hacer un ejercicio de reflexión y autoconocimiento, ya que cada persona es un mundo y a todos no nos afecta de igual manera las cosas. El mirar hacia dentro y poner el foco en uno mismo no resulta nada fácil, pero una vez que lo consigues, es lo mejor que te puede pasar. Tienes que descubrir tus competencias, saber en qué eres bueno y cuál es tu talento. Además de tener muy claro tu objetivo profesional. Eso de “trabajar de lo que sea” no vale. Créeme. Tienes que fijarte un objetivo y actuar en consecuencia con esa meta.

A veces, en las mujeres (desempleadas), el hecho de ser madre provoca ese bloqueo laboral, ya que están tanto tiempo dedicadas al cuidado del bebé, que cuando quieren retomar la búsqueda de empleo y la actividad, no saben por dónde empezar. Lo primero es organizarse, sacar tiempo cuando el bebé duerme, aprovechar cuando se lo quedan los abuelos, cuando está en la guardería, etc. También les ocurre a desempleados de larga duración. Llega un momento en que se produce un bloqueo y ya no saben por dónde buscar. Son estos momentos de bloqueo en los que tenemos que hacernos fuertes y empezar de cero, como si no hubiéramos hecho nada anteriormente. Desprendernos de todo lo anterior y comenzar una nueva etapa.

Septiembre es un buen mes para empezar. Parece que el comienzo del curso escolar nos trae un soplo de aire fresco y nuevos proyectos en los que centrarse. Te recomiendo llevar contigo siempre una libreta para ir apuntando todas las ideas que  se te ocurran. Así como todas las cosas que tienes que hacer, las empresas a las que te interesa mandar el curriculum, las entidades a las que puedes visitar para que te conozcan, los cursos que te motivan, etc. Sería una mezcla de agenda y cuaderno de bitácora en la que no se te escapará nada. Y si eres más tecnológico, usa la App que más te guste 😉

Salir del bloqueo laboral

2. En mi opinión, una de las herramientas más importantes a tener en cuenta a la hora de salir de ese bloqueo laboral son las Redes Sociales. Empieza por revisar tu perfil (si lo tienes) en Facebook, Twitter, LinkedIn, beBee e Instagram. No tienes que estar en todas las redes. Siempre es mejor la calidad que la cantidad. Pero si de verdad quieres estar en las redes sociales de forma profesional, tienes que asegurarte que tu perfil sea, como su nombre indica, profesional, por ejemplo:

  • Un perfil homogéneo en todas las redes sociales.
  • Una foto en la que seas reconocible (no vale la de graduación ni la de la boda… y sonríe, siempre).
  • Una biografía con las palabras claves que te identifican como profesional.
  • Aportar y compartir contenido de valor.
  • Ser auténtico y coherente con todo lo que publicas.

Estas son solo algunas de las cosas que tienes que tener en cuenta cuando empieces a gestionar, lo que venimos llamando la Marca Personal. Todos sabemos que los reclutadores miran los perfiles de los posibles candidatos en las redes sociales y una buena gestión de la Marca Personal puede hacer que te posiciones mejor que otros candidatos al puesto.

Seguro que si te paras a pensar, hay por ahí algunas fotos que no te gustaría que algún nethunter viera ¿verdad? Mi consejo: Separa tu vida privada de la profesional y elige la red que mejor se adapte a tu objetivo profesional. Con esto no te quiero decir que no puedas subir fotos personales, ni mucho menos. Pero elige bien qué tipo de contenido compartes de forma pública y si aporta valor a tu perfil profesional.

3. La red de contactos es muy útil para salir del bloqueo laboral. Deja se ser invisible y déjate ver. El networking es fundamental para tomar conciencia de lo que se mueve en el mercado laboral. Desempolva tu agenda y empieza a contactar con antiguos colegas de clase, compañeros de trabajo, amigos del gimnasio, etc. Las redes sociales ayudan mucho a la hora de retomar el contacto perdido con gente que te puede interesar tener en tu comunidad profesional. Hoy en día, la mayoría de ofertas de empleo ni se publican. Has leído bien:

El 80% de los puestos vacantes se cubren a través de la red de contactos.

Por tanto, hacerte con una buena red profesional es imprescindible. No solo te puede surgir algún proyecto, lo más importante de una buena red de contactos profesionales es la información que se maneja. Y ya sabes… ¡La información es poder!

Salir del bloqueo laboral

4. Seguro que lo del curriculum actualizado ya lo has escuchado mil veces, pero es tu trabajo, mantenerlo lo más actualizado posible. Tanto en papel como en las redes y en los distintos portales de empleo. Y, por supuesto, adaptarlo siempre a cada oferta de empleo. No es posible que sigas mandando un curriculum genérico para cualquier oferta de empleo. Piénsalo detenidamente… ¿Por qué no te llaman para la entrevista? En este post de Jessica Buelga, tienes la respuesta. Me está quedando un post muy largo y ella lo resume a la perfección.

5. Otra de las cosas fundamentales que tenemos que hacer cuando estamos en búsqueda pro-activa de empleo (término acuñado por David Barreda) es actualizarnos continuamente a través de la formación. Así que empieza a buscar cursos relacionados con tu perfil que te puedan ayudar a destacar sobre los demás. Pero no cualquier curso, busca una formación que realmente te sirva para añadir valor a tu curriculum. El tiempo de la titulitis ya ha pasado, estamos en la era de las competencias profesionales, así que demuestra lo que sabes hacer.

Creo que con estas 5 claves puedes salir del bloqueo laboral en unos meses. Solo necesitas 2 cosas: muchas ganas y mucho curro. No te estoy diciendo que sea fácil, todo lo contrario. Requiere una gran cantidad de tiempo y horas de aprendizaje. Pero cuando lo consigues, todo el esfuerzo merece la pena. Te lo digo por experiencia.

El mes que viene estaré impartiendo una Taller de LinkedIn y Marca Personal en Sevilla con Prodetur. El taller es gratis pero tienes que inscribirte antes del día 6 de septiembre. Aquí te dejo el enlace. ¡Nos vemos pronto!

 

 

 

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Marca Personal: del ego a la generosidad

 

Estrenar el blog en 2017 con un post de Mercedes Romero es todo un lujo. Y si además habla de mi tema favorito, es aún mejor. Marca Personal: del ego a la generosidad.

Conocí a Mercedes a través de las redes sociales y no tardamos mucho en desvirtualizarnos en el #EBE15. Desde entonces, casi no nos hemos separado. Tenemos intereses comunes y nos compenetramos bien. Lo que más me gusta de ella es la pasión que pone en todo lo que hace. Es una de las personas más coherentes que conozco, auténtica 100%.

En este post, abre su corazón como solo ella sabe hacerlo. Espero que os guste tanto como a mi… ¡Gracias por este regalo!

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Foto: Manuel Morillo

Cuando aterricé en las redes sociales allá por 2012 no tenía muy claro cómo ni porque había llegado allí, simplemente escuché que era bueno tener un perfil profesional visible y ni corta ni perezosa me lancé, así, sin paracaídas y sin curso de vuelo previo.

Por supuesto, yo en aquellas fechas ni había oído hablar de Marca Personal, ni tenía constancia de lo que era o implicaba aquel término.

Por aquel entonces, lo único que me preocupaba, he de decir que mi empresa estaba inmersa en un feroz expediente de regulación de empleo, era que el estar ahí en Facebook, y más tarde en Twitter, me facilitaran el poder acceder a un nuevo puesto de trabajo, ¡pobre ilusa! cómo si la simple presencia profesional o personal en redes sociales y su influencia fuera concluyente a la hora de un proceso de selección.

¿Pero, qué se comparte en un perfil profesional? Por supuesto yo lo tenía claro, únicamente artículos o fotos profesionales, nada de fotos con amig@s, nada de fotos con mi pareja o con mi hija y por supuesto, ni se me ocurría dar mi opinión en nada que no fuese estrictamente profesional.

Pues así estuve durante casi un año, compartiendo a diestro y siniestro artículos sobre mi área profesional, alguna que otra vez, compartía posts de otros profesionales, pero sinceramente, muy pocas veces, porque al fin y al cabo, ¿a quién había que darle visibilidad,  a mí o a otr@s? Tengo que decir, que durante este tiempo, no obtuve absolutamente ningún resultado, ni bueno ni malo en clave de oportunidad laboral.

Poco a poco empecé a escuchar hablar de estrategia, presencia, contenido, posicionamiento, blogs y mucho más sobre Marca Personal y otros muchos términos que  a mí me sonaban a auténtico chino mandarín.

Durante un tiempo aquel perfil profesional fue adquiriendo un tinte poco más que deshumanizado, era como una ventana sin vistas, no tenía nada nuevo que ofrecer, más que artículos y  noticias, que ya las compartían otras webs y otros profesionales, como si fuera suficiente publicar o viralizar artículos técnicos para empaparme de aquella supuesta profesionalidad.

Entonces tuve la inmensa suerte y la oportunidad de colaborar para una web de empleo escribiendo sobre mi área de trabajo, aquella sí que sería una oportunidad real para demostrar qué tipo de profesional era, y las redes sociales, y aquellos perfiles insulsos de Facebook o de Twitter, serían las herramientas perfectas para poder mostrar mis competencias al mundo. Ahora sí, tendría esa visibilidad que tanto anhelaba. Y empecé a escribir, y empecé a publicar y también empezaron a llegar, felicitaciones y enhorabuenas, otros profesionales del sector compartían mis artículos, y éstos empezaron a tener tráfico, mucho tráfico y, conforme iban creciendo mis contactos profesionales y mi número de seguidores en Twitter,  también iba hinchándose mi ego…

Honestamente, y durante un tiempo, aquellos artículos no tenían más finalidad que ser un tanque de tormentas para seguir almacenando mi alter ego… Mi reputación profesional crecía, sí, pero yo me sentía vacía, no podía mostrarme tal y como era, mi lado personal, mi parte más esencial no aparecía por ningún sitio y mi otra mitad estaba escondida.

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Foto: José Emilio Gómez Losada

Porque el ego es como el azúcar que en grandes dosis, amarga…

Sí, ya sé que todos tenemos nuestro ego, la diferencia radica en la forma que tenemos de trabajarlo, reconozcamos que desafortunadamente, las redes sociales se han convertido en un instrumento perfecto para disparar nuestros niveles de egocentrismo.

Pero, como todo pasa por algo, un día llego a mí un artículo de Eva Collado sobre Marca Personal con el que me sentí muy identificada, venía a decir algo así como que la marca propia debe contener el equilibrio adecuado entre egocentrismo y generosidad. Una correcta y honesta estrategia en la que trabajemos ambas vertientes, hará que nuestra marca personal no sólo sea (re)conocida, sino apreciada por el resto de personas que forman nuestra comunidad.

Con el paso del tiempo, y como no podía ser de otra forma, terminaron aflorando (mis) valores, esos que como el aceite, siempre terminan quedando arriba, por encima de todo lo demás: y entonces decidí no hacer nada que no supusiera diversión, empecé a sentir un inmenso respeto por lo que hacían los demás y me di cuenta que sí necesitaba compartir lo que ell@s hacían, sus artículos, sus puntos de vistas con la gente que me seguía, que aquello no solo no me restaba, sino que compartir lo de otr@s sumaba, la honestidad y la toma de consciencia, reconociendo todo aquello en lo que tenía que mejorar ¡que era mucho! Poder contribuir con lo que tú sabes hacer para facilitarles a otros la labor, por ejemplo en la búsqueda de empleo, o ante una entrevista de selección, el reconocimiento, pero bien gestionado, y me refiero al reconocimiento a otros profesionales de los que aprender, la integridad, la responsabilidad que tenía (y tengo) no sólo como profesional, sino como madre, trasmitiendo a mi hija y a otros la generosidad como un valor vital, porque si tú das, recibes, si tu ayudas, te encontrarás con muchas manos tendidas cuando lo necesites…

Estos años en las redes me han enseñado muchas cosas, pero si me tengo que quedar con un aprendizaje es que, nuestros valores siempre están al frente de nuestra marca personal, y guían nuestra conducta,  nuestra forma de proceder, y no puedes saltártelos por mucho que te empuje tu ego o tu afán de protagonismo.

Y así fue cómo empecé a gestionar mi Marca Personal, pasando del ego a la generosidad, siendo yo misma, abriéndome en canal cada vez que escribo o doy a un simple “me gusta”, con el corazón siempre en la mano, en el 2.0 y en el cara a cara, sin caretas ni artificios y te puedo asegurar que los beneficios y las oportunidades han ido llegando con este cambio de paradigma.

Porque al final la grandeza no se mide por lo que dices que eres, sino por todo lo que das.

Mercedes Romero

Marca Personal sin Postureo

Sí, has leído bien: Marca Personal sin Postureo. ¡Ya no puedo más! El verano está siendo más pedante de lo que esperaba. Toda esa gente que se considera “profesional” poniendo fotos sin ton ni son en cualquier lugar de vacaciones… ¿Pero esto qué es?

Cuando me hice un perfil de Facebook profesional, fue precisamente para eso, para publicar contenido meramente relacionado con el ámbito profesional. Cuál es mi asombro cuando estos tres meses no paro de ver fotos de todos estos llamados “profesionales” de todas las posturas, colores y filtros. ¡Por supuesto, que no falten los filtros!

Siempre que doy una charla relacionada con la marca personal,lo primero que digo es que marca personal no es postureo. Y, sin embargo, este verano estoy viendo más postureo de la cuenta y ya no podía más. Llevo unos meses sin gestionar correctamente mi tiempo para poder escribir en el blog, pero este tema tenía que tocarlo porque creo que es bastante importante y más para los que nos dedicamos a esto, demos ejemplo.

Blue Swimsuit self portrait

Me parece genial que te tomes unas vacaciones, pero creo que no hay necesidad de mantenernos informados toooodo el día de lo que haces a cada minuto, de dónde estás y de lo que comes en el chiringuito de turno!!! Y la típica frase de … ¿Te apetece? ¿Estamos perdiendo el norte o qué?

Para empezar, no me interesa lo que haces en vacaciones. Vale publicar una foto playera pero no compartir el álbum entero. Es igual de cansino que cuando te invitan a ver el vídeo de la última boda a la que fuiste o las fotos de la luna de miel. ¿Lo pillas?

¿Y qué me dices de esa gente que publica cada día todas las fotos de los sitios por los que va haciendo turismo? De verdad, no hay necesidad. Nos alegramos muchísimo de tu viaje, pero si quiero ver fotos, solo tengo que meterme en Google.

Marca personal sin postureo

Cuando hablo de fomentar una marca personal sin postureo, me estoy refiriendo a los tres pilares básicos en los que se asienta la marca personal:

  • Autenticidad. Si empiezas a publicar fotos de postureo, tu autenticidad empieza a tambalearse. Piénsalo. Hay gente que te sigue y te admira. ¿No crees que pueden perderte el respeto si te ven todo el rato de postureo?
  • Coherencia. Es un pilar fundamental para toda marca personal. Tienes que ser coherente con lo que predicas. Siempre hablamos de aportar contenido. ¿Qué me aportas enseñándome los pies a la orilla del mar?
  • Visibilidad. Si no te das a conocer no te vas a tener visibilidad y, por tanto, repercusión. Pero ¿quieres que te conozcan por tus maravillosas vacaciones o por tu valor profesional? Dale una vuelta…

En fin, necesitaba expresar mi opinión al respecto porque creo que a muchos “profesionales” les ha dado mucho el sol.

Y, para terminar, a los aficionados a los selfies… ¡Tampoco hay necesidad! Si me permites un consejo: hazte un Facebook privado y publica lo que te de la gana. Pero si eres “profesional”, la estás cagando.

Creo que mi amistad con mi canalla favorito, David Asensio, me está influyendo muy positivamente a la hora de expresar lo que siento jajaja ¡Viva la disrupción!

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¡Adiós 2015! ¡Busco empleo 2016!

En ésta época es muy típico que se reflexione sobre lo pasado durante el año y se suele hacer una lista de buenos propósitos. Entre ellos, es un buen momento para empezar una búsqueda efectiva de empleo. Pero déjame que te cuente, que esos buenos propósitos no tienen ningún sentido si:

  1. No crees en ti.

    Lo primero que necesitas para buscar trabajo es confiar en tus posibilidades. Si no piensas que eres el mejor para ocupar el puesto al que aspiras, ¿cómo va a creerlo alguien? Cuidado con lo que ahora se viene denominando “gente tóxica”, que no son más que los “malajes” de toda la vida: pesimistas, amargados, incrédulos, conformistas, negativos, etc. ¡Apártate de ellos! Intenta rodearte de gente positiva, gente que te aporte, gente de la que puedas aprender. ¡Y quiérete! Es lo más importante, créeme. Empieza a quererte y verás como los demás te van a querer, es algo recíproco.

  2. No tienes un objetivo claro. AliciayelgatoA menudo, en las sesiones de asesoramiento, me encuentro con mucha gente que está perdida, sin rumbo, sin un objetivo, una meta. Es lo primero que tienes que hacer: Definir tu objetivo profesional. Esto se consigue a través del autoconocimiento, es decir, tienes que conocer tus características personales para descubrir qué profesiones se adaptan mejor a ti. Además del autoconocimiento, tienes que conocer el mercado laboral actual. A veces tenemos que reinventarnos… puede que una afición se convierta en una profesión. Piénsalo.
  3. No sabes lo que son las competencias profesionales y/o digitales… tenemos mucho trabajo por delante amigo! Lee, investiga y fórmate. Has de saber, al menos: gestionar la información y las búsquedas en Internet, manejar las Redes Sociales, tener habilidades ofimáticas, saber trabajar en equipo, demostrar capacidad de liderazgo y toma de decisiones, entre otras competencias, que tú mismo irás descubriendo poco a poco. Empieza haciendo un listado de tus habilidades, seguro que tienes más de las que crees.
  4. No estás en las Redes Sociales. Todavía hay gente que piensa que lo de estar en Redes Sociales es puro ocio. ¡Qué desconocimiento! Nada más lejos de la realidad. Internet y, en concreto, las RRSS se han convertido en un escaparate fundamental. Cada vez más, las empresas las utilizan para buscar talentos, los headhunters las utilizan a diario. Sitios como Facebook, Twitter y LinkedIn, por nombrar algunos, son clarísimos ejemplos.
  5. Estás en las RRSS pero no tienes un perfil profesional. Te quejas por todo, viertes opiniones políticas sin ton ni son, subes videos de gatitos, tus mejores fotos son de selfies con morritos en el espejo de un cuarto de baño o de fiesta con los amigos, no cuidas la ortografía… Un consejo: cambia de nombre por favor. Si ese va a ser el perfil que muestras, ponte un seudónimo para que los reclutadores no te encuentren. (Gracias).
  6. Las palabras Marca Personal, Identidad Digital, Reputación Online no te suenan… es que estás muy desconectado del mundo 2.0, debes mirártelo y ponerte al día. ¡Pero ya! Empieza leyendo sobre el tema, te dejo algunos nombres que tienen que formar parte de tu comunidad virtual: Tom Peters, Andrés Pérez Ortega, Eva Collado, Ecequiel Barricart, Risto Mejide, Alfonso Alcántara, Neus Arqués, Jordi Collell, Guillem Recolons… Para comenzar, tienes mucho material, visita sus blog, sígueles en las redes y cómprate sus libros.
  7. No sabes lo que es Networking… El poder de las relaciones. Hoy día es totalmente necesario acudir a todos los eventos que te sea posible (relacionados con tu perfil profesional). ¿Por qué? Fácil, porque en este tipo de acontecimientos, se dan cita muchos profesionales, todos con ganas de conocer a gente y de darse a conocer. Se trata de sembrar relaciones y cuidarlas, no de ir a repartir tarjetas a diestro y siniestro y después ni acordarte de con quién has estado hablando. Sé coherente.
  8. No te has planteado estudiar Inglés. ¿Cuándo piensas hacerlo? ¿Tengo que darte razones? Te daré solo dos: es el idioma universal y en muchos procesos de selección es imprescindible. Go!
  9. No dedicas 8 horas al día a buscar trabajo. Sí, 8 horas. Si estás desempleado, ¿a qué te dedicas? El trabajo de un desempleado (que no parado) es buscar empleo, así que, ¡tú mismo!
  10. No mantienes una actitud positiva. Sé que es difícil, sé que hay días que crees que no puedes, pero la negatividad solo atrae más negatividad. Cuantos más pensamientos positivos tengamos más cosas positivas vamos a atraer. Piensa en tu objetivo, visualízalo y créetelo.

Espero que éstos 10 consejos te sirvan para empezar el año con muy buen pie y que el 2016 llegue cargadito de nuevos proyectos!!

 

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