Morir de ego

Desde Asturias llega Jessica Buelga para darle vida a mi blog en este 2018. Un año de cambios y de prioridades. Menos mal que mis amigos me hacen estos regalos para alimentar mi casa digital. Gracias Jessica por este regalo tan personal y tan necesario… Morir de ego, toda una lección de esta gran mujer a la que admiro por su frescura (podría ser del sur perfectamente jeje) y su generosidad. Siempre dispuesta a ayudar desde ese #FrenteAsturiano, esa conexión tan bonita que espero poder tocar con mis manos muy pronto.

Pues eso… Morir de ego. Que lo disfrutes y lo reflexiones… ¡Gracias preciosa!

Morir de ego

Morir de ego

El ego, ese ente del que te todos hablamos y damos consejos sobre cómo gestionar para mantener equilibrado, mientras es engullido por el nuestro propio. El ego, esa parte del ser humano de la que presumimos tener bajo control y nos lleva a callejones sin salida de manera constante.

Sí, lo sé, el ego ha de existir, es condición humana, pero… ¿por qué hablamos continuamente de él como si fuese un animal doméstico cuando en realidad es una bestia indomable que se apodera de nosotros?

Cansada de leer sobre cómo gestionar egos ajenos (importante, nunca el propio, no vaya a ser que no pueda/quiera), hastiada de encontrarme con lecciones magistrales sobre el daño que hace un ego sobredimensionado a las organizaciones y a las relaciones, y sobre todo aburrida de que siempre se hable en tercera o segunda persona (siempre son los demás los que tienen el ego desbocado, nunca yo misma), me he decidido a desnudar mi ego para ti.

Como una cura de humildad que todos necesitamos en algún momento (o en muchos), me voy a quitar aquellas capas de ego que veo tan a menudo en mi sector (sí, sí, en el mío que tanto vende y proclama la gestión de egos y personas, que es más sangrante aún).

Y voy a ser tan sincera como me permita el propio ego, porque por mucho que profundice en el autoconocimiento y me lo curre como una campeona, qué quieres que te diga, pues que todavía me falta para ser experta en mí misma. Con lo que ser experta en autoconocimiento así en general, peor me lo pones.

Morir de ego

Pues verás, por mucho que digamos que nos gusta rodearnos de personas que brillen más que nosotros, de las cuales aprender, bla, bla  y bla… yo he sentido miedo. Me encanta aprender, mejorar y crecer y eso sólo es posible si te rodeas de personas mejores que tú, que te impulsen a ello, pero sí, he tenido miedo. Miedo de no llegar a cumplir mis y sus expectativas, miedo de los agravios comparativos, miedo del aprovechamiento fruto de la desconfianza. No es todo el tiempo, se lucha contra ello y se vence, pero no siempre se consigue. Y quien te diga lo contrario miente, o eso creo…

Y hablando de egos, con el éxito hemos topado y con las prisas de crecer, de sumar seguidores, de engordar los perfiles y las cuentas bancarias. No me vengas ahora con que hay que hacerlo de corazón, porque no te lo crees ni tú y de paso, ni yo. Cierto que lo hago con el corazón porque me gusta mi trabajo, y me vuelco para que salgan bien las cosas, porque con ello se pone en juego mi profesionalidad, mi imagen y la confianza depositada en mí…Sigo rascando que cada vez escuece más. Y al ponerse en juego mi profesionalidad,  puede verse perjudicado mi orgullo, mi valía, mi yo, vamos mi ego. Que de paso, también velo por los intereses de las personas que componen y dan forma al proyecto, eso nunca se olvida, pero que lo hago con mi ego guardado en una caja fuerte a buen recaudo…como que no.

Es entonces cuando llega un día en el que me doy cuenta de el éxito puede ser la tumba, me voy a morir de éxito, de que me voy a morir de ego! Y total, ¿para qué? ¿Me compensa? ¿Compensa a quienes me rodean? Aquí sí que me trabajo bien el ego, lo doblo según los criterios de la japonesa Marie Kondo y bien plegadito al cajón. Pero admito que esta gestión, me viene como resultado de haberme visto fuera de mí misma, incluso fuera de control por miedo a ver dañado mi ego, ese del que presumo manejar tan bien.

Morir de ego

No soy perfecta, hace tiempo que lo sé, pero me fastidia admitirlo según en qué aspectos! Me gusta hacer las cosas con buenos resultados, que sean valorados por las personas que me importan, me encanta encontrarme con gente que coincida conmigo en valores. Vamos, que me gusta alimentar mi ego y protegerlo, y como ya he admitido que no soy perfecta, puedo permitirme el lujo de decirlo así, tal cual. Yo soy la principal “culpable” de que mi ego aumente de tamaño  y lo hago de manera consciente e inconsciente. Luego se me va de las manos y ya no me gusta tanto, ahí es donde tiro de abuela materna, que es la persona con mayor capacidad que conozco para reajustar el tamaño tu ego de un plumazo, te deja como nueva (cosas de la genética de la cuenca del Nalón). Y si aún así se resiste, siempre me queda mi marido que me hace bajar de las nubes con tan sólo mirarme o mi madre al hacer ver que no sabe realmente a qué narices me dedico. Para ese ego fuera de sí, una buena dosis de realidad y quedo como nueva. Sería ideal que siempre fuese yo la que llegase a esta conclusión por mí misma, pero ya he vivido algún episodio donde mi ego me ha cegado y he llegado a rozar la enfermedad por exceso de trabajo o agotamiento mental. Y sí, esto también son problemas a la hora de gestionar mi ego.

No te creas que ha sido fácil sentarme a contarte esto, yo me que las doy de ser una apasionada (qué pesados somos con la pasión, de verdad!) del autoconocimiento y buscadora empedernida de la aplicación de la gestión emocional. Yo, que escribo post quincenales con recomendaciones y te acerco la teoría a la práctica. Yo… he de admitir que, como tú y como el resto de mortales, nos encanta alimentar nuestro ego.

Jessica Buelga

Cuando te veo brillar

Septiembre trae un nuevo regalo a mi blog. Este mes de cambios y oportunidades, no puede tener mejor anfitriona que mi querida y admirada, Almudena Lobato.

Almudena es una de esas personas que irradian luz allá por dónde pasan. Es un regalo tenerla cerca. Como sabéis, este espacio está destinado a mi gente y ella hace tiempo que forma parte de mi familia. Referente profesional y, sobre todo, personal. Las redes sociales hicieron que conectaramos y #SilviaTeOrienta hizo el resto. Para mi, es un lujo contar con ella y espero que disfrutéis tanto como yo de su luz… ¡Gracias por el regalo!

cuando-te-veo-brillar-1

 Cuando te veo brillar

“Hay dos maneras de difundir la felicidad,

ser la luz que brilla

o el espejo que la refleja”

Edith Wharton.

Te miro escondido, tras de ti… al menos tras ese tú que enseñas cada día. Ese tú pequeñito, ese tú que apenas enseña sus ojos tras ese muro que tú mismo has creado.

Hay muros y muros…

El muro más alto, el más fuerte, el que más engulle cuando te acercas a él, ese nace de ti. No hay mayor muro que aquel que te aleja de ti mismo, que aquel que te hace sentir pequeño.

Los otros muros, los que tienen forma de zancadilla, esos que te pone la vida  y que a menudo te ponen otros (esos otros que tapan con sus dedos cualquier atisbo de luz que nazca de alguien diferente a sí mismo)… esos son como muros de arena a la orilla del mar,  esos muros siempre terminan cayendo, esos muros caen cuando tú decides avanzar sin miedo.

Y los tuyos… los tuyos son tuyos, tan tuyos que sólo tú puedes decidir cuando derribarlos. Esos enormes muros que separan lo que muestras de lo que eres, lo que eres de lo que puedes ser.

Cuando te veo brillar…

Qué no te veas brillar no significa que yo no te vea, que los demás no te vean. Tenemos la mala costumbre, todos, de ser nuestros peores jueces. Tenemos la mala costumbre de escondernos detrás de nuestros miedos más intensos. Costumbres…

cuando-te-veo-brillar-2

Las costumbres se cambian. Hay costumbres que es bueno revisar y cambiar, sobre todo aquellas que te limitan y te hacen ensombrecer. Hay costumbres que hay que dejar de alimentar, para dar de comer a otras mejores. La mejor costumbre es sin duda sacarte brillo cada día. Sácate brillo al levantarte por la mañana y al irte a dormir. Dos momentos para pulirte,  uno para recordarte que hoy es una nueva oportunidad, otro para valorar todo lo bueno que hubo en él, para valorarte, para cerrar los ojos con la sonrisa de quien se pule para brillar cada día.

Cuando no te ves brillar…

Qué tú no veas tu valor significa que tú no lo ves, no que no lo tengas. Cambia de gafas, limpia de telarañas tus ojos, aclara con agua limpia tu mirada, mírate de nuevo… ahora con más aprecio.

Brillas, sí, también cuando te ves pequeño. Brillas, incluso cuando no te ven, cuando andas escondido dentro de tu bolsillo, casi sin aire para abrir pecho y decir “aquí estoy, este soy yo”.

Cuando yo te miro… te veo… te veo tan grande, más que cualquier muro. Cuando yo te miro… te veo brillar. Y  brillas cuando yo no te miro, porque tú brillo es tuyo y no mío, porque brillas aunque tú no te veas.

Brillas

Brillas cuando tropiezas y aún más cuando te permites crecer con ello. Brillas cuando aciertas y cuando no, brillas cuando dejas a tu paso algo bueno. Brillas cuando te ves, porque sólo puedes ver aquello en lo que crees, porque sólo puedes verte cuando crees en ti y sólo entonces, tú puedes ver tu brillo.

cuando-te-veo-brillar-3

Creer en ti, es una elección. Creer en ti es ser consciente y apreciar aquello que te hace único, descubrir dónde está tu valor. Es importante que  tengas muy claro que tu valor no es un baño de ego, no es mirarte con adulación, ni creerte mejor que otro. Tu valor es ser valioso para otro, es dar más siendo tú. Tener valor es dar. Tener valor es dar valor a los demás.

A veces el mejor camino  es el que está más cerca, el que se hace mirando hacia dentro.  Más cerca que no más fácil, tampoco difícil, más hacia dentro, más hacia ti, más contigo.

“Cuando te veo brillar… te veo.

Ahora te toca a ti,

brilla para verte,

mírate para brillar de nuevo”.

 

Un saludo y buen camino.

Almudena Lobato

 

5 claves para salir del bloqueo laboral

Hay momentos en nuestras vidas en los que nos sentimos bloqueados y no sabemos para dónde tirar ni que camino escoger. También nos ocurre en el terreno laboral. Son momentos que nos ponen a prueba, que nos sirven para conocernos, para saber qué tipo de personas somos y si realmente estamos preparadas para salir de una especie de espiral que parece no tener fin, como es  el bloqueo laboral.

Hoy día se habla mucho del concepto de resiliencia. Probablemente lo hayas escuchado más de una vez y quizás no sabes ni lo que significa esa palabreja. La definición según la RAE es:

Capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas”.

Seguro que si te paras a pensar, ya has pasado por más de un período de resiliencia y ni te has dado cuenta. Cada persona vive  esa situación límite de forma diferente. Sé que no es fácil. Resulta todo un desafío, un derroche de optimismo y un gran esfuerzo, pero se consigue. Puedes salir del bloqueo laboral en el que estás inmerso y continuar tu camino.

Salir del bloqueo laboral

Y ahora vienen las preguntas poderosas: ¿Cómo lo hago? Y ¿Por dónde empiezo? Pues como todo en la vida, empezando por el principio y currando mucho.

5 claves para salir del bloqueo laboral

1. En primer lugar tienes que localizar donde se encuentra tu bloqueo, qué es lo que te impide salir hacia adelante y te hace sentir como esa pescadilla que se muerde la cola todo el rato. Para ello tienes que hacer un ejercicio de reflexión y autoconocimiento, ya que cada persona es un mundo y a todos no nos afecta de igual manera las cosas. El mirar hacia dentro y poner el foco en uno mismo no resulta nada fácil, pero una vez que lo consigues, es lo mejor que te puede pasar. Tienes que descubrir tus competencias, saber en qué eres bueno y cuál es tu talento. Además de tener muy claro tu objetivo profesional. Eso de “trabajar de lo que sea” no vale. Créeme. Tienes que fijarte un objetivo y actuar en consecuencia con esa meta.

A veces, en las mujeres (desempleadas), el hecho de ser madre provoca ese bloqueo laboral, ya que están tanto tiempo dedicadas al cuidado del bebé, que cuando quieren retomar la búsqueda de empleo y la actividad, no saben por dónde empezar. Lo primero es organizarse, sacar tiempo cuando el bebé duerme, aprovechar cuando se lo quedan los abuelos, cuando está en la guardería, etc. También les ocurre a desempleados de larga duración. Llega un momento en que se produce un bloqueo y ya no saben por dónde buscar. Son estos momentos de bloqueo en los que tenemos que hacernos fuertes y empezar de cero, como si no hubiéramos hecho nada anteriormente. Desprendernos de todo lo anterior y comenzar una nueva etapa.

Septiembre es un buen mes para empezar. Parece que el comienzo del curso escolar nos trae un soplo de aire fresco y nuevos proyectos en los que centrarse. Te recomiendo llevar contigo siempre una libreta para ir apuntando todas las ideas que  se te ocurran. Así como todas las cosas que tienes que hacer, las empresas a las que te interesa mandar el curriculum, las entidades a las que puedes visitar para que te conozcan, los cursos que te motivan, etc. Sería una mezcla de agenda y cuaderno de bitácora en la que no se te escapará nada. Y si eres más tecnológico, usa la App que más te guste 😉

Salir del bloqueo laboral

2. En mi opinión, una de las herramientas más importantes a tener en cuenta a la hora de salir de ese bloqueo laboral son las Redes Sociales. Empieza por revisar tu perfil (si lo tienes) en Facebook, Twitter, LinkedIn, beBee e Instagram. No tienes que estar en todas las redes. Siempre es mejor la calidad que la cantidad. Pero si de verdad quieres estar en las redes sociales de forma profesional, tienes que asegurarte que tu perfil sea, como su nombre indica, profesional, por ejemplo:

  • Un perfil homogéneo en todas las redes sociales.
  • Una foto en la que seas reconocible (no vale la de graduación ni la de la boda… y sonríe, siempre).
  • Una biografía con las palabras claves que te identifican como profesional.
  • Aportar y compartir contenido de valor.
  • Ser auténtico y coherente con todo lo que publicas.

Estas son solo algunas de las cosas que tienes que tener en cuenta cuando empieces a gestionar, lo que venimos llamando la Marca Personal. Todos sabemos que los reclutadores miran los perfiles de los posibles candidatos en las redes sociales y una buena gestión de la Marca Personal puede hacer que te posiciones mejor que otros candidatos al puesto.

Seguro que si te paras a pensar, hay por ahí algunas fotos que no te gustaría que algún nethunter viera ¿verdad? Mi consejo: Separa tu vida privada de la profesional y elige la red que mejor se adapte a tu objetivo profesional. Con esto no te quiero decir que no puedas subir fotos personales, ni mucho menos. Pero elige bien qué tipo de contenido compartes de forma pública y si aporta valor a tu perfil profesional.

3. La red de contactos es muy útil para salir del bloqueo laboral. Deja se ser invisible y déjate ver. El networking es fundamental para tomar conciencia de lo que se mueve en el mercado laboral. Desempolva tu agenda y empieza a contactar con antiguos colegas de clase, compañeros de trabajo, amigos del gimnasio, etc. Las redes sociales ayudan mucho a la hora de retomar el contacto perdido con gente que te puede interesar tener en tu comunidad profesional. Hoy en día, la mayoría de ofertas de empleo ni se publican. Has leído bien:

El 80% de los puestos vacantes se cubren a través de la red de contactos.

Por tanto, hacerte con una buena red profesional es imprescindible. No solo te puede surgir algún proyecto, lo más importante de una buena red de contactos profesionales es la información que se maneja. Y ya sabes… ¡La información es poder!

Salir del bloqueo laboral

4. Seguro que lo del curriculum actualizado ya lo has escuchado mil veces, pero es tu trabajo, mantenerlo lo más actualizado posible. Tanto en papel como en las redes y en los distintos portales de empleo. Y, por supuesto, adaptarlo siempre a cada oferta de empleo. No es posible que sigas mandando un curriculum genérico para cualquier oferta de empleo. Piénsalo detenidamente… ¿Por qué no te llaman para la entrevista? En este post de Jessica Buelga, tienes la respuesta. Me está quedando un post muy largo y ella lo resume a la perfección.

5. Otra de las cosas fundamentales que tenemos que hacer cuando estamos en búsqueda pro-activa de empleo (término acuñado por David Barreda) es actualizarnos continuamente a través de la formación. Así que empieza a buscar cursos relacionados con tu perfil que te puedan ayudar a destacar sobre los demás. Pero no cualquier curso, busca una formación que realmente te sirva para añadir valor a tu curriculum. El tiempo de la titulitis ya ha pasado, estamos en la era de las competencias profesionales, así que demuestra lo que sabes hacer.

Creo que con estas 5 claves puedes salir del bloqueo laboral en unos meses. Solo necesitas 2 cosas: muchas ganas y mucho curro. No te estoy diciendo que sea fácil, todo lo contrario. Requiere una gran cantidad de tiempo y horas de aprendizaje. Pero cuando lo consigues, todo el esfuerzo merece la pena. Te lo digo por experiencia.

El mes que viene estaré impartiendo una Taller de LinkedIn y Marca Personal en Sevilla con Prodetur. El taller es gratis pero tienes que inscribirte antes del día 6 de septiembre. Aquí te dejo el enlace. ¡Nos vemos pronto!

 

 

 

Dejemos de buscar trabajo para empezar a buscarnos a nosotros mismos

Hoy tengo el privilegio, de tener como invitado en mi blog, a mi canalla favorito: David Asensio.  Sus palabras nunca te dejan indiferente. Sabe decir las cosas de una forma tan clara, que no tienes más remedio que darle la razón. Os dejo este regalo que comparto con todos vosotros. Reflexionemos…

autoconocimiento-david-asensio-1

Sé que muchos consultores de empleo, marca personal para la búsqueda del empleo, empresas de outplacement, Etts, consultoras, van a querer conocer donde vivo o rememorar a mis familiares más cercanos, pero así lo creo: DEJEMOS DE BUSCAR TRABAJO, PARA EMPEZAR A BUSCARNOS A NOSOTROS MISMOS.

Y lo digo en 1ª persona. Pensamos que teniendo una Marca Personal potente, encontraremos trabajo rápidamente. Cuando tu posible jefe, si tienes más seguidores que él, en las redes sociales, te aseguro que no te contratará. No vaya a ser, que le quites su puesto de trabajo. Pensamos que yendo a los servicios de búsqueda de empleo de nuestras ciudades, nos ayudaran a encontrarnos. Cuando “algunos” consultores están más perdidos que nosotros mismos. Pensamos que las Etts nos ayudarán a encontrar esa “estabilidad” tan soñada y que tanto nos promulgan en los medios de comunicación. ¿Pero en realidad qué pasa?

Que la Marca Personal solo sirve para directivos cuando en realidad para buscar trabajo te están enseñando a hacer un DAFO de toda la vida. Que en los servicios de búsqueda de empleo de los ayuntamientos te puede atender tu vecina, la del 4º y, la verdad, te da vergüenza que sepa que estás buscando trabajo. Y las Etts te ofrecen estabilidad encadenando trabajos sin parar, pero sin saber ni quién eres, que te motiva ni cuáles son tus anhelos.

Te encuentras, que te sientas en el sofá después de una jornada de trabajo y si te preguntan quién eres, respondes: “DIMELO TÚ, PORQUE NO TENGO NI IDEA”. Nos encontramos con personas que los domingos por la tarde no paran de llorar con miedo a ir a trabajar. Personas que sueñan con realizar su sueños, pero ya la toalla por el qué dirán, la edad, o no vayan a pensar que estoy loco y con gente que “calienta” la silla y la maquina del café, esperando a que se vaya el jefe de viaje para jugar con el ordenador o tirarle los tejos a la secretaria nueva.

autoconocimiento-david-asensio-2.jpg

Pero mientras, hablamos de un nuevo futuro en el mercado laboral, que tenemos que estar motivados para buscar empleo, que tenemos que saber hacer bien una entrevista de trabajo, que nunca dudemos de nuestro talento, porque no sólo tenemos uno, sino muchos… Y seguimos siendo un país, que no para de tomar medicamentos para la ansiedad y poco productivos.

No estoy diciendo que no tengamos talento, no estoy diciendo que no haya que aprender a hacer una entrevista de trabajo o saber qué significa Manager Store cuando te enfrentas a un proceso de selección. Todo está muy bien, y algunas personas consiguen grandes resultados con esas herramientas. Que no digo que no, pero que tampoco digo que sean las panaceas, como así nos lo quieren hacer ver.

¡¡ERROR!! Si no sabes quién eres, un curso de Marca Personal no te valdrá para nada. Si no tienes confianza en ti mismo, ya te pueden grabar haciendo pruebas de entrevistas, que no saldrá de ti ni una sola palabra Si no sabes para qué has venido a este mundo, ya te pueden ofrecer el mejor trabajo del mundo, que si no está acorde con tus valores, tus propósitos, seguro que no te dura más de 2 meses.

Nos hacen creer y así creemos, que todas estas herramientas, son imprescindibles para alcanzar una de las metas que la sociedad nos exige, tener un trabajo. Trabajar no es lo mismo que desarrollarte personal y profesionalmente. Y en muchos libros nos siguen promulgando la filosofía de nuestros padres, de esfuerzo, sin rechistar, cabeza baja y decir a todo “Sí, bwana”.

Nos promulgan a SOBREVIVIR y no a VIVIR. Trabajar es desarrollo, es crecimiento, es motivación, es trabajo en equipo, es considerar a tus compañeros como personas, no como números. Pero sobre todo es responder a la pregunta: .- ¿Por qué estoy haciendo lo que estoy haciendo? .- y ¿Lo que hago está acorde con mis valores, con mis propósitos?

No promulgo que todos seamos emprendedores, pero si considero que todos y cada uno somos EMPRESARIOS de nosotros mismos. Empresarios que tenemos que conocer nuestros activos y pasivos. Qué productos podemos ofrecer a los demás y cómo ofrecerlos.

En el fondo de nosotros, sabemos quiénes somos, qué queremos y cómo lo queremos, pero lo que pasa es que tenemos miedo a mostrarnos sin tapujos ante los demás. Los “empresarios individuales” que conozco, consiguen todos los años el mayor de los resultados, SE SIENTEN AGUSTO con ellos mismos y eso repercute en su exterior. Si algunos trabajan en empresas, otros son profesionales independientes, otros tienen sus propias empresas , pero todos tienen una cosa en común: antes de llegar a donde están, no buscaron trabajo, se buscaron así mismos.

autoconocimiento-david-asensio-3

Antes de mandar ofertas a los portales de Internet, antes de ir a cursos de búsqueda de trabajo, pregúntate: ¿Te has encontrado a ti mismo? Si has respondido SI, las demás respuestas las descubrirás dentro de ti. Sabrás el POR QUÉ, QUÉ y CÓMO para desarrollarte.

David Asensio

¡Adiós 2015! ¡Busco empleo 2016!

En ésta época es muy típico que se reflexione sobre lo pasado durante el año y se suele hacer una lista de buenos propósitos. Entre ellos, es un buen momento para empezar una búsqueda efectiva de empleo. Pero déjame que te cuente, que esos buenos propósitos no tienen ningún sentido si:

  1. No crees en ti.

    Lo primero que necesitas para buscar trabajo es confiar en tus posibilidades. Si no piensas que eres el mejor para ocupar el puesto al que aspiras, ¿cómo va a creerlo alguien? Cuidado con lo que ahora se viene denominando “gente tóxica”, que no son más que los “malajes” de toda la vida: pesimistas, amargados, incrédulos, conformistas, negativos, etc. ¡Apártate de ellos! Intenta rodearte de gente positiva, gente que te aporte, gente de la que puedas aprender. ¡Y quiérete! Es lo más importante, créeme. Empieza a quererte y verás como los demás te van a querer, es algo recíproco.

  2. No tienes un objetivo claro. AliciayelgatoA menudo, en las sesiones de asesoramiento, me encuentro con mucha gente que está perdida, sin rumbo, sin un objetivo, una meta. Es lo primero que tienes que hacer: Definir tu objetivo profesional. Esto se consigue a través del autoconocimiento, es decir, tienes que conocer tus características personales para descubrir qué profesiones se adaptan mejor a ti. Además del autoconocimiento, tienes que conocer el mercado laboral actual. A veces tenemos que reinventarnos… puede que una afición se convierta en una profesión. Piénsalo.
  3. No sabes lo que son las competencias profesionales y/o digitales… tenemos mucho trabajo por delante amigo! Lee, investiga y fórmate. Has de saber, al menos: gestionar la información y las búsquedas en Internet, manejar las Redes Sociales, tener habilidades ofimáticas, saber trabajar en equipo, demostrar capacidad de liderazgo y toma de decisiones, entre otras competencias, que tú mismo irás descubriendo poco a poco. Empieza haciendo un listado de tus habilidades, seguro que tienes más de las que crees.
  4. No estás en las Redes Sociales. Todavía hay gente que piensa que lo de estar en Redes Sociales es puro ocio. ¡Qué desconocimiento! Nada más lejos de la realidad. Internet y, en concreto, las RRSS se han convertido en un escaparate fundamental. Cada vez más, las empresas las utilizan para buscar talentos, los headhunters las utilizan a diario. Sitios como Facebook, Twitter y LinkedIn, por nombrar algunos, son clarísimos ejemplos.
  5. Estás en las RRSS pero no tienes un perfil profesional. Te quejas por todo, viertes opiniones políticas sin ton ni son, subes videos de gatitos, tus mejores fotos son de selfies con morritos en el espejo de un cuarto de baño o de fiesta con los amigos, no cuidas la ortografía… Un consejo: cambia de nombre por favor. Si ese va a ser el perfil que muestras, ponte un seudónimo para que los reclutadores no te encuentren. (Gracias).
  6. Las palabras Marca Personal, Identidad Digital, Reputación Online no te suenan… es que estás muy desconectado del mundo 2.0, debes mirártelo y ponerte al día. ¡Pero ya! Empieza leyendo sobre el tema, te dejo algunos nombres que tienen que formar parte de tu comunidad virtual: Tom Peters, Andrés Pérez Ortega, Eva Collado, Ecequiel Barricart, Risto Mejide, Alfonso Alcántara, Neus Arqués, Jordi Collell, Guillem Recolons… Para comenzar, tienes mucho material, visita sus blog, sígueles en las redes y cómprate sus libros.
  7. No sabes lo que es Networking… El poder de las relaciones. Hoy día es totalmente necesario acudir a todos los eventos que te sea posible (relacionados con tu perfil profesional). ¿Por qué? Fácil, porque en este tipo de acontecimientos, se dan cita muchos profesionales, todos con ganas de conocer a gente y de darse a conocer. Se trata de sembrar relaciones y cuidarlas, no de ir a repartir tarjetas a diestro y siniestro y después ni acordarte de con quién has estado hablando. Sé coherente.
  8. No te has planteado estudiar Inglés. ¿Cuándo piensas hacerlo? ¿Tengo que darte razones? Te daré solo dos: es el idioma universal y en muchos procesos de selección es imprescindible. Go!
  9. No dedicas 8 horas al día a buscar trabajo. Sí, 8 horas. Si estás desempleado, ¿a qué te dedicas? El trabajo de un desempleado (que no parado) es buscar empleo, así que, ¡tú mismo!
  10. No mantienes una actitud positiva. Sé que es difícil, sé que hay días que crees que no puedes, pero la negatividad solo atrae más negatividad. Cuantos más pensamientos positivos tengamos más cosas positivas vamos a atraer. Piensa en tu objetivo, visualízalo y créetelo.

Espero que éstos 10 consejos te sirvan para empezar el año con muy buen pie y que el 2016 llegue cargadito de nuevos proyectos!!

 

A %d blogueros les gusta esto: